Un problema....
Catalina Elena Dobre
En una sociedad que presenta un futuro optimista en cuanto el bienestar humano hasta edades impensables antes; desde un punto de vista laboral, vivimos la extraña paradoja de que al llegar a los 50 años las personas son consideradas caducadas. Simplemente, las instituciones (empresas) ya no quiere este tipo de personal, y buscan deshacerse de estas personas; sea mediante el despido laboral, sea creando plazas de trabajo donde uno de los requisitos lo representa la edad: "no más de 35 años"...
No voy a hacer la filosofía del trabajo. Está claro que todas las instituciones, corporaciones quieren, en general, ahorrar dinero, ya que una persona que llega a una cierta edad implica costos altos (sueldos altos, prestaciones altas). Si bien el fenómeno lo veíamos venir en el mundo empresarial, ahora se ha extendido. Por ejemplo, en las universidades, profesores con carreras complejas, y con currículos de alto nivel, empiezan vivir la misma situación. Las convocatorias para plazas de trabajo ponen límites de edad. Esta exclusión, cuando un ser humano, desde un punto de vista laboral, está en su mejor momento, representa un abuso y una humillación
Escuchamos por todos los lados eslóganes sobre la "inclusión" y, laboralmente hablando (aunque no solo), las personas están discriminadas. Entonces hay una tremenda anomalía.
Con este tipo de problemática nos topamos con un abuso social y nos sometemos a estas "reglas" sin cuestionar, sin demandar legalmente a estas instituciones o corporaciones. No sé exactamente si, desde un punto de vista legal, existe alguna ley que protege al que presta servicios con relación a la edad, pero si no existe, de entrada, el abuso ya está permitido por el estado mismo que no protege laboralmente a los ciudadanos.
¿Qué hay que hacer? ¿Callar? ¿Aceptar?
Para los que consideran que no es un tema interesante, les aviso que, si tenemos suerte, todos llegaremos a estas edades y, si no se toman medidas, viviremos la misma humillación y el mismo abuso.